Noticia05/03/2026

Cáritas alerta del aumento de la feminización de la exclusión social en Cantabria

33.000 personas viven en Cantabria en hogares encabezados por mujeres en situación de exclusión social

Santander, 5 de marzo de 2026. Cáritas Diocesana de Santander alerta del avance de la feminización de la exclusión social en Cantabria, donde 33.000 personas viven en situación de exclusión en hogares encabezados por mujeres.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, la entidad reclama medidas estructurales que garanticen una igualdad real de oportunidades y una protección efectiva frente a la violencia.

El IX Informe FOESSA confirma el aumento de la exclusión femenina

Según el IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en Cantabria, el 20,2% de los hogares encabezados por mujeres se encuentra en situación de exclusión social, frente al 11,8% de los sustentados por hombres.

Desde 2018, la exclusión en hogares con mujer como principal sustentadora ha aumentado 6,4 puntos, más del triple que en los encabezados por hombres. Estos datos confirman una tendencia clara hacia la feminización de la pobreza y la desigualdad en la comunidad autónoma.

Hogares monoparentales en Cantabria: casi la mitad, en exclusión social

La situación es especialmente grave en los hogares monoparentales, mayoritariamente femeninos. En Cantabria, el 45,3% se encuentra en exclusión social, diez puntos por encima de la media nacional.

Además, el 70% de estos hogares cuenta con al menos un menor de edad. En total, 16.000 personas pertenecen a hogares monoparentales en exclusión en la región.

Empleo precario, sobrecarga de cuidados y violencia en el hogar

El impacto desigual de la exclusión social también se refleja en el empleo. Los hogares monoparentales presentan mayores niveles de exclusión vinculados al desempleo y la precariedad laboral. La inestabilidad —periodos prolongados sin empleo o sucesivos contratos temporales— afecta especialmente a las mujeres, concentradas en sectores feminizados con mayor parcialidad y menor estabilidad.

A esta realidad se suma la sobrecarga de cuidados. En Cantabria, 23.500 hogares presentan situaciones de exclusión en la dimensión de la salud, incluyendo dependencia, enfermedad grave o falta de acceso a tratamientos. Las responsabilidades de cuidado recaen mayoritariamente en mujeres, lo que dificulta su acceso a un empleo estable.

El informe incorpora además un dato preocupante en la dimensión del conflicto social: el porcentaje de hogares cántabros en los que alguna persona ha recibido o recibe malos tratos físicos o psicológicos ha aumentado 1,5 puntos, pasando del 0,3% en 2018 al 1,8% en 2024. Mujeres, niños y niñas son quienes sufren con mayor frecuencia la violencia en el hogar.

El compromiso de Cáritas con las mujeres en situación de exclusión

Cáritas Diocesana de Santander acompaña cada año a más de 3.000 mujeres a través de sus Cáritas parroquiales y servicios diocesanos.

Durante 2025, el Programa Mujer La Anjana ha acompañado a 112 mujeres en situación de vulnerabilidad, riesgo de exclusión social o en contextos de prostitución y trata, mediante acompañamiento personal y planes individualizados en ámbitos sanitarios, legales, sociales y de vivienda.

“Cada año vemos cómo más mujeres sostienen solas a sus familias en condiciones de enorme precariedad. Detrás de cada dato hay historias de esfuerzo, de sobrecarga y, en demasiados casos, de violencia”, señala Olga Martínez Fernández, coordinadora de Acción Social de Cáritas Diocesana de Santander.

La entidad subraya que su objetivo es que “cada mujer sea protagonista de su proceso, fortalecer sus capacidades y actuar no solo sobre las consecuencias, sino también sobre las causas estructurales que generan desigualdad.”

 

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